martes, 11 de agosto de 2009

lo que nunca te dije

Hola Mari: cómo empezar a decirte todo lo que siento sin la certeza de que llegarás a saberlo. Te has ido y aún sabiendo que llegaría este momento, no fui capaz de decirte toda la admiración que te tengo por tu fuerza contenida en un cuerpo débil, por haber demostrado tanta serenidad, por no quejarte, por vivir pensando en un futuro, por tantas cosas. Me contenía porque si daba rienda suelta a mis emociones temía que te asustaras y te vinieras abajo, que perdieras la esperanza. Te pido perdón porque tu situación me fastidiaba, porque me quitaba libertad, porque me sentía mal por verte así y me destrozaba por dentro. No quería dar rienda suelta a mis emociones y me contenía. Y quiero decirte que te quiero, que has sufrido mucho sin compartir tu dolor, sin hacerlo público. Y que te admiro con todas mis fuerzas. Para mi siempre vas a ser un referente y vas a vivir conmigo mientras yo viva, igual que compartimos tantos años habitacion y confidencias. Quiero que me perdones por todo y abrazarte y quererte e imaginarte sana, joven, sonriente.